jueves, 5 de abril de 2012

Dejar que el alma vuele.

  • Que vuele en lo alto

  • y en lo lejano

  • en el ayer y en el mañana

  • allí

  • donde el horizonte es solo un espejimos

  • donde los países son solo puertas abiertas

  • y la distancia pese sea más blanca que la leche

  • allí

  • en el país de la plenitud sonora

  • y en la felicidad ciega

  • allí, entre los acordes y el aire de esta canción

  • volaran nuestras almas aterradas de tanto espanto que nos aqueja

  • y nuestros cuerpos no serán más que el camino hecho mar

    será un mar dulce

    más dulce que una sonrisa

    serán párpados negros

    los que nos encierren

    en el palacio de nuestros labios hermosos

    la liberaré del dragón de la monotonía

    y cobraré la victoria de sus pupilas sinceras

    porque cuando el tiempo se hace espera

    la lucha no tiene demoramás demora

    que beber de tu boca el elixir de una canción deliciosa

    o de tu piel el poema más sencillo

    con palabras en silencio gris y amarill

    o
    más allá de ese castillode estos países
    de esta vida viajarán las almas de un cortometraje diurno y lleno de neblina
    en la barca de un deseo vago
    lejos de cualquier repudiode cualquier ley
    de cualquier policía que nos persiga
    pues somos ilegalmente el uno para el otro
    hasta que la muerte nos separe...

    • Hasta que la muerte nos separe

    • ¿a caso la muerte es el pretexto de nuestra existencia?

    • somos carne y piel esclava de los días

    • somos huesos rotos corrompidos por una irrealidad llena de injusticia

    • pero ns tenemos el uno al otro

    • como mar y barca

    • como vino y miel

    • podremos embriagarnos cincuenta veces

    • y hacer de nuestras bocas el alcohol más poderoso

    • para así olvidar que estamos vivos en este mundo

    • olvidar que estamos solos

    • tú entre mis labios

    • yo entre tu pecho

    • recostados entre la hierba y las estrellas

    • enredando nuestras manos en un silencio fulminante

    • donde el mar de lunas blancas encienden las velas

    • de un encuentro más allá de lo que el resto entienda

    • sin más contienda que nosotros

    • él uno contra el otro

    • (el)

    • el uno junto al otro

    • el uno y el otro fundidos en un nosotros

    • que seremos uno

    • hasta que el alba de amanecida

    • nos traiga nuevamente a nuestra realidad

    • como el par de amigos con los bolsillos llenos de risa

    • que la vida se encargó de encontrar

    • sin más casualidad que la de un cigarro encendido

    • y el tiempo detenido

    • donde el mundo se hice polvo

    • y nosotros lo barrimos con humoradas

      donde nuestros tormentos son solo moscas de la basura

      de esa basura que yace en los contenedores municipales

      allí están todos

      nosotros estamos aquí

      solos y acompañados

      solos y juntos

      juntos... pero nunca solos...

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