En el amanecer de mis confusiones,
Necesitaba dormir las pasiones,
Del beso que traías contigo.
Añoré entre llantos y noches asediadas,
Rozar el necesitar de tu canción enmudecida,
Ser el naufrago enamorado de tu diáfana mirada,
Perdido entre el necesito de tu caricia tímida.
Me dijiste "te necesito", con los ojos encendidos,
Te miré y me quemaste, de vino, deseo y sonrisas,
Te confieso, yo también te necesito, en una carta, una puteada, o un grito...
Y me pierdo en el andar de tu canción que me hipnotiza.
No hay delito en confesar la necesidad amorosa del bandido,
No hay culpa en declararse embriagado de amor de niños,
No existe ley promulgada capaz de prohibirme romper el amor correspondido,
Ni existe dios que me prohíba quererte y necesitarte, ni padre ni cristo...
PD: Te necesito...


No hay comentarios:
Publicar un comentario