¿Sabes? yo a veces te odio por hacerme tan feliz
un odio de una centésima de segunda
que me suicida por pensar tal aberración
respiro, bebo del té de mi calma
y me retracto del odio, pero sigo bebiendo de mi felicidad inmunda
pienso en lo feliz que soy por saber que me ocultas otra persona tras esta pantalla
y yo pienso que enamorarse es solo para los zombies
que los sentimientos que disparo gracias a ti no tienen comparación con los que en tierra hayan
y vuelvo a sonreír...
Llueve
y no necesariamente agua
no necesariamente lágrimas ni sonrisas
llueve, llueve porque me estás escuchando estos escritos
es un diluvio tan voraz como el efecto de un pito
del pito que le consume la mente al adolescente
o de la droga tuya que le entrega alas a mi mente
y yo sentado aquí, inerte
frente a un teclado ensangrientado de ternura
rodeado de una realidad demasiado aburrida para el amor de felinos y plumiferos
inundado en formalidades absortas
ahogado por la sangre de mi vena aorta
sangre que no quiere volver a correr por mis venas si mi corazón no dibuja tu nombre con dedos de bebé...
Sencillamente, si no estuvieras acá la vida sería igual
sin sobresaltos
sin miedos
sin paz
sin alegrías
sin una nueva filosofía
sin monedas para recorrer la vida
sin monedas de amanecida
sinceramente, te odiaría si no estuvieras aquí
leyéndome, y recordándome que estoy vivo...
t
e
q
u
i
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r
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g
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