sábado, 24 de diciembre de 2011

Allí estás

Pasa una hora, un siglo, la vida,
y allí estás tú... suave y endeble,
con tus ojos fulminantes y la sonrisa entre mis dedos,
con un beso de invierno en las mejillas de mi verano,
con la boca ebria de incertidumbre pobre,
con las manos perdidas entre la oscuridad de nuestros juegos...
Tu juegas, yo río; tu ríes, yo juego...

Avanzan las minutos entre tanta mierda que nos aqueja,
del problema de ayer, y hoy; del ser, sido y el soy
te beso, creyendo que tu dulzura no tiene mañana,
me dejo caer en el milagro del silencio nocturno de esa noche perpleja,
complejo es encontrarte, caminante por tu sendero voy
tras la copa de tus sentidos iba, sin darme cuenta,
en el caminar inocente de tus pasos llegué...

Sigo perdido, entre el viento y tus mejillas pálidas,
entre la cerveza y tu mirada penetrante,
cayendo en el elixir de una conversación alegre,
o en la droga de tu beso casual,
soy música de tus oídos, una canción al azar,
humo de mi tabaco, eclipse de sol y fa...

Dejo de ser un ese yo vacío cuando estás tú entre mis oraciones,
entre las tonalidades de mi canciones, de mis emociones,
de mis huevadas, y mis distorsiones,
vuelvo al viento de ilusiones
eres tú; soy yo, comienzo de nuevo,
do, re mi, fa sol...




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