viernes, 25 de febrero de 2011

Desahogo; post-receso.

Y es cuando el sol se pierde entre oscuridad y el horizonte, cuando escapa de su prisión el martirio cantante, aquel que llora en forma de risa, aquel que se camufla entre el llanto y la caricia; el estereotipo de reo que me encarcela día a día; dulce agonía, cual muerto en vida, cual ficción de alegría...
Barrotes de penas de grises, humo y matices; melodías artífices, como una guitarra que se pierde en la pena, paz mental, vino agrio que envenena...
Cual soñador sin sueños; borracho del desvelo; como el ave moribunda, que vive solo soñando el vuelo... Mi oscuridad florece copa a copa, de verso a copa, del sueño a la nota, del desamor a la voz rota. Y se esconde la necesidad, como niño que juega por la vida, me suma penas y resta alegrías...
El llanto nace en torrente por mi vida, se fuma en mi viento, se esfuman en mis días...

PD: Otra vez al rubro... Perdón por la demora...

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