sábado, 24 de octubre de 2009

Alba naciente; explosión de sentimientos.

La lluvia triste cae...
Se agrieta el corazón...
Se apañan los sueños dorados...
Un tímido sol me invita un nuevo día...
La mañana agazapa la enseñanza predestinada...
Las ganas de soñar no permiten crecer...
Florece una gota de alegría...
Llueve nuévamente; llueve felicidad...
Se levantan las risas temerosas...
Voces se concentran en melodías alentadoras...
La limítrofe plenitud alcanza su mayor éxtasis..
Un cántico alarido alerta desgracias...
Oidos cegados de furor reniegan su llamado...
Se desata el cataclismo ardiente...
El caos nace, ellos lo pierden todo...
Alentadoras palmadas en el suspiro preciso...
Lágrimas purifican a seres derruidos...
Llamaradas de sentimientos nacen...
Desolación imponente, impotencia inconmensurable...
Sopla la amistad, se muere aquel día...
El amanecer no se detiene, vives con él...
Consumes tiempo sin motivos, marejadas de emociones inexplicables...
Las sonrisas limpias nacen de limpias cunas...
Avanza aquel día, nada detiene el tiempo...
Divina sabiduría; sabia del árbol, no te rindas...
Avalanchas de cariño, apoyo sólido...
Felicidad renovada, resentimiento evitable...
Práctica de placer en seis cuerdas para un desafio...
Aquel desafio llega, junto a sus jueces...
La enemistad se elimina a través de un puente cantante...
Infomado de ni labor, asumo con deciso gusto...
Acarreo más pesos de un momento a otro; el alma se nutre de euforía dulce...
El momento llega, atacó el castillo de fraternidad...
Se pule mi arma; micrófono guitarra y voz de plata...
Se recubre las espadas de alegría, recae el alba naciente...


Fuerza amigo, compañero, hermano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario