No he de declararme bien cuando mi sentimientos se marchitan y me invitan a un lánguido caminar, me introducen en el pensar del por qué y del más allá, tomado de la mano de mi confusión, mi reflexión, mi pasión y mi desamor.
Le he llorado al silencio de las noches como lluvias caen sobre el asfalto, cayendo en un infarto momentaneo que ha dejado estupefacto a mi compañero felicidad, dandole paso al consuelo de mi amiga tristeza, amiga a oscuras y a solas, que me aconseja a luchar contra las olas y perderme en las dunas de la soledad, sentirme solo en la inmensidad, ir y tal vez regresar.
Pero la vida sigue y no da cábida a los contratiempos humanos, la frialdad de una sabia madre desconoce de sumergidas en las sombras de lo decadente, y te incentiva a seguir sin el recurso de mirar atrás; es mi única opción, seguir hacia adelante con la vista alta; pero siempre hacia adelante.
Mi ingrata labor en una relación me ha hecho atormentarme, aunque no conosca el motivo exacto de mi ingratitud, solo tengo una difusa y nociva idea de aquello, y espero no apelar mis decisiones y optar por retroceder...
Solo esperaré a que el tiempo pase, y que el decida...
viernes, 14 de agosto de 2009
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