sábado, 29 de agosto de 2009

Bomba de tiempo.

¿Sabes? Estoy cansado. Se han acabado las mentiras, hablaré con la verdad. ¿Qué pasaría si te cuento como me siento?
Una lágrima rebelde a escapado del rebaño de sus pares, las cuales la siguieron como ovejas a su pastor, trataba de consolar a mi subconciente que a cantaros lloraba, y cual huracanado era su desconsuelo, que me contagió y tanto el afuera como el adentro de este hablante unieron sus sentimientos y estuve completamente mal.
No quiero aparantar ni ser débil, es sincerarse con algo que te escuchará, tal vez no te aconsejase como aquel angel guardián humano que se distorciona y se transforma en el señor feudal de tu vida, pero es el mejor consejero que encontré.
No es sumirme en mi silenciosa soledad, es escribir lo que siento y pienso en mi momento; es no encontrarle el por qué al por qué debo serlo, caminando lloro solo y el asfalto consume cada lágrima derramada; mis lágrimas. Recuerdo con que cariño días buenos, no los enmarco con despecho por el hecho de no poder revivirlos, solo doy fé que la felicidad existe y yo seré felizmente feliz; eso me anima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario